Autor: Carlos Resa Nestares 

Año: 2003

Fragmento del original: Que el conocimiento que la mayor parte de los periodistas mexicanos, incluidos los grandes popes que sientan cátedra, tienen sobre el comercio ilegal de drogas en su país se basa en el visionado de las tres piezas de la saga de El Padrino que en un acercamiento personal a la realidad era cosa bien sabida. En todo caso, más allá de la glamourización que le aplican al fenómeno, su perspectiva es inofensiva. Más preocupante es que las autoridades policiales muestren el mismo grado de desconocimiento con respecto al espantajo que tratan de perseguir. La detención de Osiel Cárdenas ha sido la última pieza de una leyenda ya muchas veces repetida. El arresto del empresario de drogas aumentará los niveles de violencia en la zona fronteriza de Matamoros, donde dicho intermediario asentaba su imperio. Será la evidencia de la disputa por la plaza de Matamoros, que ha quedado vacante. En esta interpretación han coincidido fuentes oficiales y periodísticas. Pero no por muchas veces repetida se hace menos incierta.

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