Título competo: Violencias graves en Morelos. Una mirada sociocultural

Coordinadores: Morna Macleod, Dubravka Mindek y Jorge Ariel Ramírez Pérez

Fragmento original: En la última década ha habido una escalada de violencias sin precedentes en el estado de Morelos, lo que lo ha llevado a figurar como uno de los más violentos e inseguros de México. El Índice de Paz en México (IEP, 2015) coloca a Morelos como el quinto estado en cuanto a delitos cometidos por el crimen organizado (secuestros, extorsiones y tráfico de drogas), mientras que el Centro de Investigación para el Desarrollo, A. C. (CIDAC) lo ubica en segundo lugar (CIDAC, 2015).  Bajo esta emergencia, un grupo de investigadores y estudiantes de la UAEM, se ha abocado a analizar desde un ángulo sociocultural el problema de la violencia en Morelos. Sus contribuciones son un material invaluable no sólo para comprender esta espantosa realidad que está destruyendo la vida humana, civil y pueblerina de ese estado, sino para encontrar rutas que nos permitan detenerla y transitar hacia la justicia y la paz sin la cual no hay vida humana. 

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Hablar del problema de la violencia nos introduce en un universo complejo que involucra a la sociedad en su conjunto y al territorio en sus múltiples escalas de representación. Sociedad y territorio conforman un binomio indivisible que resulta a la vez, causa y efecto de la violencia. En tal sentido la violencia, como práctica social, genera un tipo particular de organización espacial; y en sentido inverso, la conflictividad espacial es un factor de peso para el surgimiento de tipos específicos de violencia en el territorio.

Desde una perspectiva espacial, el trabajo de Marina Inés de la Torre aborda el estudio de la relación entre ocurrencia delictiva y densidad de población. Esta última es considerada en sus dos vertientes principales: densidad de población residencial y densidad de población flotante. A través de un estudio comparado de casos, la evidencia empírica le per- mite concluir que, con excepción de las áreas centrales, no existe una relación tipificable entre ambas dimensiones y, en tal sentido, no es posible aproximar densidades de población recomendables para el diseño de localidades urbanas seguras. El potencial interpretativo del conjunto de ma- pas temáticos aportados, permite identificar correspondencias y discrepancias entre los patrones geográficos de comportamiento de las dimensiones consideradas.

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Autor: Diego Cevallos

Fecha: 8 de octubre de 2008

Resumen: La violencia ciudadana mata en América a más de 100.000 personas al año, cifra que supera el impacto de cualquier enfermedad. El promedio en este continente es de 27 homicidios por cada 100.000 habitantes, 22 más que la media mundial.

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By Gema Santamaría, NOREF

Since 2007 Mexico has experienced a steady increase in lethal and non-lethal forms of violence, including kidnappings, extortion, extra-judicial killings and forced disappearances. This spiral of violence has been driven by the consolidation and expansion of non-conventional armed actors operating in an institutional and political climate characterised by pervasive levels of corruption, impunity and criminal collusion. Public indignation over this state of affairs reached a high after the disappearance of 43 trainee teachers in the town of Iguala in September 2014.

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México Evalúa. Centro de Análisis de Políticas Públicas, agosto 2011

Hasta el momento, ni las autoridades federales ni las locales han podido dimensionar adecuadamente el fenómeno delictivo debido a que no se cuenta con información completa que permita saber quién, cuándo, cómo, dónde y por qué se cometen crímenes violentos en ciertos puntos del país, ni a cuántas personas están afectando directa e indirectamente estos delitos, pues los crímenes violentos pasan factura a numerosas víctimas, tanto visibles como invisibles. Las víctimas visibles son aquellas que generalmente están consideradas en los registros y la política pública y las invisibles son las personas que sufren los efectos del crimen, pero que no registramos y no medimos.

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